CAPÍTULO 3. COMPETENCIAS COMUNICATIVAS

Friday, May 20, 2005

CAPÍTULO 3. COMPETENCIAS COMUNICATIVAS

“Las Competencias Comunicativas son el resultado de procesos permanentes, complejos, dinámicos y eficaces de interacciones expresivas y representativas dentro de contextos socioculturales asumidos y valorados por los actores comunicantes en las situaciones cambiantes de la realidad histórica y las exigencias de la comunicación intra e intercultural”
Gladys Daza Hernández


La enseñanza y aprendizaje de la lectura y la escritura es planteada como un proceso de adquisición de nuevos códigos que abrirán las puertas del lenguaje escrito; teniendo en cuenta que la concepción que se tenía de la lengua a cambiado en el sentido que se ha pasado de considerarla como un sistema de signos, y de relaciones entre ellos, a concebirla como el producto de una actividad y es a partir de esta actividad que se establece una relación dinámica y continua entre lenguaje y pensamiento, la cual se origina, cambia y crece durante la evolución.

En este proceso de evolución el lenguaje surge en el marco de la comunicación (como instrumento para comunicar emociones, sentimientos, ideas, necesidades...) Desde la comunicación prelingüística de la sonrisa y el llanto, pasando por el balbuceo hasta llegar al habla más comprensible, el niño tiene una intención comunicativa clara. Hablar es una actividad social desde su origen que, progresivamente y a partir de la comunicación, se interioriza y se convierte en pensamiento. Esto significa que todo hablante realiza emisiones o enunciados en contextos comunicativos diferentes y en cada situación o acto comunicativo selecciona, del repertorio que el sistema de la lengua le ofrece, aquellas posibilidades que más se acercan a sus intenciones. Por ejemplo, ordenar, convencer, solicitar, preguntar, entre otros.

Para participar dentro de un contexto social con unos elementos comunicativos acordes y adecuados a éste, se requiere de unas competencias comunicativas, entendiendo por “competencia los conocimientos y aptitudes que necesita una persona para comunicarse en contextos de comunicación diversos.” Teniendo en cuenta este aspecto se determina entonces que la función de la escuela es favorecer el desarrollo de competencias lingüísticas y comunicativas en los estudiantes de manera que se constituyan en sujetos competentes en el uso del lenguaje en cada una de sus formas, oral o escrito, o sea que pueda valerse del lenguaje como herramienta para lograr diferentes propósitos y adaptarse a la situación.

Los procesos cognitivos básicos, como son las competencias comunicativas en el lenguaje escrito, son llave para la construcción de los procesos superiores. "Las estrategias lingüísticas son herramientas para el aprendizaje y el conocimiento: para desarrollar la comprensión del alumno y el control de sus procesos cognitivos." Estas competencias comunicativas se pueden estudiar a través de tres componentes:
 Sociolingüístico: que abarca lo aspectos socioculturales o convenciones sociales del uso del lenguaje.
 Lingüísticos: tiene en cuenta los sistemas léxico, fonológico, sintáctico y las destrezas y otras dimensiones del lenguaje como sistema.
 Pragmático: la interacción por medio del lenguaje, así como todos los aspectos extra y paralingüísticos que apoyan la comunicación.
Cada uno de estos aspectos consta de tres elementos: unos conocimientos declarativos o conceptos (saber), unas habilidades y destrezas que son los procedimientos (saber hacer) y unas actitudes (saber ser).

Todos estos elementos hacen parte de las competencias en la lengua escrita y de las habilidades lingüísticas, que desde el enfoque funcional y comunicativo de los usos sociales de la lengua, se concretan en cuatro: escuchar, hablar, leer y escribir; las cuales se pueden contextualizar en actividades donde el niño comprende y expresa mensajes orales, lee comprensivamente y produce textos. Cada una de esas competencias tiene relación directa con determinados indicadores de logro que precisan el desarrollo de habilidades específicas. Por ejemplo, en la primera competencia, algunos indicadores básicos son: escucha con atención; comprende indicaciones orales y opina sobre diversos temas explicando las razones de acuerdo o desacuerdo con ellos. En la segunda competencia, algunos de estos son: reconoce logotipos (decodifica); comprende el significado de los signos; identifica la secuencia lógico temporal de un mensaje; lee textos en voz alta y con fluidez; opina sobre un texto leído o interpreta imágenes explicando el por que de sus preferencias. Y, en la producción de textos: escribe frases y oraciones utilizando mayúsculas y signos de puntuación; describe hechos u objetos así como la secuencia de estos; participa en la elaboración de afiches, cuentos y diálogos.

Desde el enfoque comunicativo, la lectura y la escritura retoman una gran importancia desde su función de dar significado, donde el sentido y la intencionalidad ocupan un lugar privilegiado, donde el intercambio de significados es guía y fuente en los aprendizajes, progresivamente más estructurados y cercanos a las fórmulas convencionales del mundo adulto.

Para el desarrollo de las competencias comunicativas de hablar, escuchar, leer, escribir, se deben tener en cuenta en la institución educativa unos aspectos fundamentales:

 Hablar es un quehacer que atraviesa todas las áreas disciplinares e implica poner en acción dos habilidades: escuchar y hablar. Escuchar es comprender un mensaje, para lo cual se pone en marcha un proceso de construcción de significado. Hablar es expresarse de manera clara y coherente teniendo en cuenta la situación comunicativa que se atraviesa.

Para lograr dichos propósitos sería importante crear situaciones en las que los estudiantes puedan:
 Participar de redes variadas de comunicación con uno o más interlocutores, con pares, con adultos, en parejas, en grupos pequeños o en grupo total. Esto les permitirá desempeñar diferentes roles y desarrollar diferentes estrategias.
 Expresarse de manera individual y que se haga efectivo en clase el derecho a la palabra.
 Participar de situaciones de conversación relevantes para el grupo.
 Leer es un proceso de construcción de significados que implica un conjunto de destrezas utilizadas de una manera u otra según la situación. No se leen igual una novela, una carta, un diario, etc. Los estudiantes, a medida que avanzan en su escolaridad, se enfrentan con textos expositivos o explicativos y textos argumentativos, y crece también la necesidad de que los puedan comprender y producir. Un buen trabajo que implique el desarrollo de competencias comunicativas consiste en ofrecer oportunidades para que los niños tomen conciencia de las estrategias que como lectores se ponen en juego en cualquier acto de lectura. Por ejemplo:
 Promover en los estudiantes una interacción con el texto mediante algunas pistas que los ayuden a determinar el tema, la progresión temática y el comentario. Las preguntas orientadoras podrían ser las siguientes: ¿De qué trata el texto? ¿Continúa hablando de lo mismo? ¿De qué nos está hablando ahora? ¿Qué se dice de este tema?
 Determinar el objetivo del texto.
 Anticipar el contenido de un texto a partir del trabajo con los paratextos: títulos, subtítulos, tapa, contratapa, prólogo o prefacio, índice, bibliografía, aspectos gráficos.
 Identificar la información relevante en los textos determinando su secuencia. Por ejemplo, si se trata de textos expositivos, determinar la situación en la que se inscribe el problema (presentación), el tema a desarrollar (planteo), la información (explicación) y la conclusión.
 Determinar conceptos centrales del texto que operan como palabras clave y orientan en la comprensión general.
 Escribir supone la capacidad de comunicarse coherentemente por escrito. Ello implica que el que escribe debe conocer las propiedades de los textos. Se puede proponer un trabajo que apunte a descubrir y analizar cuestiones como:

 Coherencia, que se refiere al dominio del procesamiento de la información. El mensaje se estructura de una determinada forma, según la situación comunicativa.
 Cohesión, que alude a las articulaciones gramaticales del texto. Es decir, cómo se entrelazan las ideas. Aquí es fundamental el uso de conectores.
 Adecuación, que es el conocimiento y dominio de la diversidad lingüística de acuerdo con la situación comunicativa y la relación entre los interlocutores.

De acuerdo a lo antes establecido se debe realizar una adecuación de estos aspectos para los niños de edad preescolar, teniendo en cuenta sus intereses y necesidades:
 Aprovechar todo tipo de oportunidades espontáneas en el aula y fuera del aula para que el niño construya: relatos y conversaciones, descripciones, cuentos, adivinanzas, “leer" cuentos para sus compañeros y adultos, imitar personajes, dramatizar cuentos, jugar hacer mímica, cantar, decir rimas, hacer preguntas.
 Solicitar tareas de investigación en las que el niño sea apoyado por sus familiares.
 Solicitar a los padres que compartan con sus hijos cosas como cartas, revistas, recetas de cocina, libros ilustrados, libros sin palabras, entre otros.
 Usar comunicaciones escritas entre la institución educativa y el hogar e informar al niño el contenido del mensaje.
 Hacer que los niños registren su asistencia y etiqueten sus pertenencias.
 Hacer carteles y periódicos murales.
 Leer individualmente a cada niño y también en pequeños grupos, estimulándolos a anticipar y predecir y cuando lo deseen sustituyan al lector.
 Contar con sitio para escuchar música, bailar, entonar canciones, narrar cuentos.
 Estimular a los niños para que jueguen a leer y escribir.
 Permitirle experimentar y construir materiales atractivos, novedosos, de esta forma se podrá conocer lo que el niño puede hacer solo y en qué necesita ayuda.
 Permitir que los niños tomen acuerdos y decidan lo que van hacer de esta forma se comprometerán en la tarea.
 Incorporar a los padres en la realización de proyectos, los niños se sentirán apoyados por los adultos.
 Organizar visitas planeadas cuidadosamente a sitios con una gran significación para los alumnos, para aprovechar las experiencias para desarrollar proyectos.
 Adecuar las actividades a las posibilidades de cada estudiante y aceptar los recursos y estrategias que cada uno utiliza para resolver la tarea.
 No evaluar al niño en función de los demás hacerlo considerando los niveles de competencia del propio estudiante.
 Hacer de las actividades de rutina actividades funcionales que ofrezcan elementos novedosos, atractivos e interesantes, para que los estudiantes los integren a sus conocimientos, a sus estrategias y/o actitudes.
 Respetar los ritmos y procesos de autorregulación de los estudiantes, cada uno emplea diferentes tiempos en sus aprendizajes.
 Permitir la interacción de los estudiantes y cuando sea pertinente incorporar y sugerir nuevas técnicas y materiales de apoyo.
 Adaptarse siempre al niño, tanto a su conocimiento como a su experiencia y sobre todo a sus habilidades comunicativas y lingüísticas, se trata de ajustarse al niño para facilitar y favorecer su desarrollo.
 Partir de los intereses, experiencias y competencias del niño, es una condición necesaria ligada al aprendizaje significativo y cooperativo.
 Hacer preguntas abiertas que posibiliten respuestas diversas y ayudar con preguntas de 2 o 3 alternativas.
 Utilizar todos los medios que facilitan la comprensión del mensaje y el buen establecimiento del feed-back comunicativo: expresiones faciales, corporales.
 Utilizar todo tipo de representaciones visuales que apoyen el tema del de que habla: gráficas, dibujos, láminas.
 No olvidar la importancia de que los contenidos sean significativos.
 Utilizar siempre que sea posible material concreto como un elemento más de situaciones comunicativas.
 Especificar los objetivos instruccionales de cada tarea o actividad.
 Explicar a los alumnos la tarea y el tipo de estructura cooperativa que se esta utilizando.
 Intervenir como consejero-mediador cuando el grupo se enfrente con problemas y para proporcionar a cada uno los elementos que requieran para intervenir mejor en el trabajo o bien para propiciar el desarrollo de aquellas habilidades necesarias para el éxito en la tarea.

El aprendizaje se desarrolla siempre en relación con los otros: la maestra, sus compañeros, otros adultos. Es a través de este constante interaprendizaje que se va estructurando el pensamiento del niño. Todas las actividades desarrolladas en el aula deben contribuir a este proceso activo y planificado conscientemente por la docente. Es aquí donde cobra gran importancia la labor del maestro que observa atenta- mente a los niños y aprovecha todas las oportunidades para profundizar sus aprendizajes en las diversas experiencias e interacciones que se dan en dichos procesos.

Todo el proceso de aprendizaje de la lectoescritura se produce en la interacción del niño con su mundo, en situaciones muy concretas, donde juega un papel muy importante el clima afectivo que lo rodea. El trabajo grupal es primordial para favorecer las interacciones positivas entre los niños, favorecer la comunicación, la socialización, la autoestima y el descubrimiento de la función social del lenguaje, donde las competencias de comunicación juegan un papel básico en la participación del niño dentro de una sociedad y una cultura.